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Lula prohíbe las apuestas online y golpea los patrocinios del fútbol brasileño

Sábado, 26 de Septiembre de 2026

Por Enrique Rivera

Lula apagó de un plumazo el mercado de apuestas online que el Estado brasileño había pasado años encendiendo. Con la firma de una medida provisoria, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva prohibió de inmediato las apuestas deportivas y los casinos digitales en el país, fijando dentro de once días la baja de plataformas y la rescisión de los contratos de patrocinio con los clubes. La norma ya está en vigor mientras corre el plazo de 120 días fijado para que el Congreso decida si la ratifica o la deja sin efecto.

El calendario apura a todos: los depósitos quedaron cancelados, los apostadores tienen margen hasta la víspera del cierre para retirar su dinero y las empresas deberán reintegrar los saldos pendientes entre tres y ocho días después del apagón antes del cese definitivo de operaciones. El Ministerio de Hacienda frenó además la firma de cualquier nuevo contrato publicitario del rubro, mientras que las tarifas de licencia pagadas por los operadores al Estado, estimadas en unos 30 millones de reales por compañía, no serán devueltas.

La ruptura altera las reglas de un mercado que las propias instituciones públicas habían gravado y fiscalizado. Flamengo expuso ese quiebre en un comunicado donde advierte que suspender la actividad regulada no extingue las apuestas, sino que traslada el dinero hacia circuitos clandestinos. Apoyado en estudios del Instituto Locomotiva y de LCA Consultores, el club señaló que el juego ilegal en línea representa entre el 38 y el 44 por ciento del volumen apostado en 2026, tras haberse ubicado entre el 41 y el 51 por ciento durante 2025. En esa mirada institucional, clausurar a las empresas formales debilita las auditorías y recorta ingresos fiscales sin erradicar el consumo.

Las camisetas de Primera frente al vacío contable

La postura del Palacio del Planalto prioriza el impacto social a nueve días de la primera vuelta presidencial. Respaldado por encuestas que señalan cerca de un 75 por ciento de aprobación popular a la medida, el gobierno justificó la urgencia en el endeudamiento de las familias y los daños a la salud mental, al tiempo que anunció una edición del programa Desenrola para reestructurar las deudas de los apostadores. Frente a la inquietud de los dirigentes deportivos, Lula replicó que el fútbol existió antes de estas plataformas y continuará funcionando sin recurrir a lo que definió como una dependencia perjudicial.

Con unos 223 millones de dólares anuales de aportes de las casas de apuestas a los clubes de Brasil, cerca del 8 por ciento de sus ingresos totales, el agujero en las tesorerías difícilmente admitirá un reemplazo inmediato. En la Serie A, 13 de los 20 equipos compiten con estas marcas en el espacio principal de sus uniformes. Instituciones como Corinthians, Flamengo, Palmeiras, São Paulo, Santos, Fluminense, Botafogo, Vasco y Cruzeiro advirtieron sobre el impacto de la medida. Flamengo remarcó además que estos ingresos financian divisiones formativas, fútbol femenino, deportes olímpicos y cientos de empleos indirectos.

La tensión se reflejó con nitidez en el caso de Corinthians, sobre el cual trascendió que perdería una cuota cercana a los 57 millones de reales de BET Esporte da Sorte asignada al contrato de Memphis Depay, en una entidad cuya deuda global ronda los 2.800 millones de reales. Un aficionado rebatió en público esa versión al señalar que el club asumió el costo total del vínculo tras la última renovación, un cruce de versiones que refleja la incertidumbre financiera que enfrentan los planteles ante un cambio regulatorio intempestivo.

La televisión reacomoda la pantalla sin auxilio estatal

El repliegue comercial alcanza con distinta fuerza a las señales de comunicación. Los cálculos del mercado estiman que CazéTV podría perder unos 555 millones de reales ante el freno publicitario de estas plataformas, soporte central de sus emisiones deportivas en línea. La exposición también compromete a canales temáticos de YouTube y a emisoras como Band, ligada a Novibet en programas como Jogo Aberto. La situación resulta menos apremiante para cadenas como Globo, SBT y RedeTV, respaldadas por formatos propios de concursos y sorteos como Familhão, SBT Prêmios, Bolão na Rede o Telesena, mientras que Record sostiene una operación menos dependiente de estos anunciantes.

En busca de oxígeno, los clubes de Serie A y Serie B intentaron gestionar una línea de financiamiento ante el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, pero la entidad descartó la solicitud porque sus estatutos impiden este tipo de auxilios, según reportó O Globo. Sin alternativas de rescate público, a las instituciones les queda negociar con nuevos patrocinadores a contrarreloj, ajustar presupuestos o trasladar el reclamo a la justicia, donde ya circulan análisis sobre eventuales demandas indemnizatorias contra el Estado. Cuando las plataformas se apaguen y las marcas salgan del pecho de las camisetas, el fútbol brasileño descubrirá cuánto de su economía reciente dependía de un clic.